El domingo, mientras todo el país estaba pendiente de la final de la Eurocopa, Mireia y yo fuimos al concierto de la gira de Alanis Morissette en el espacio Movistar. A pesar de pasar a menudo por delante, no habíamos estado todavia ahi dentro. El local, aparte del escenario, tiene como un vestíbulo chill-out así en plan sofisticado que hace de plataforma de publicidad de Movistar. Lo cual se me antoja un poco como predicar al coro, ya que quienes tienen descuento para ir allí ya son clientes de Movistar... en fin.
El caso es que cuando se acabó la actuación del telonero -un mindundi que no se ni quien era-, y antes de que Alanis saliera al escenario, pasamos un buen rato esperando. En un momento determinado, se oyó una algarabía, como si ya empezara el concierto. Pero no, por lo visto, había marcado el niño Torres. Hehe! Aqui todos somos independentistas hasta que juega la selección.
La actuación estaba prevista para las 22h, pero eran como 3/4 de hora más tarde (que bien se vive sin reloj, eh?) y ahi no pasaba nada. Por lo visto, Alanis y la banda estaban viendo la final, por que en cuanto salió, lo primero que hizo fue felicitar a la audiencia por la victoria de España. Y así, nada más empezar, ya se metió a la audiencia en el bolsillo!!
Alanis ha echado cadera. Lo cual me parece muy bien, por que ya no es la cría rebelde del videoclip de 'You Oughta Know' (ni la niña popera de 'Walk Away') si no que es una treinteañera de carne y hueso, al contrario que otras artistas que no nombraremos que a base de bisturí se mantienen como una muñequita de plástico. Hace unos diez años, cuando actuó en Zeleste, la vi más de cerca (ya que estuve haciendo de socorrista y me pude pasear por el backstage) y de cerca es bastante maja. Ayer no tuvimos la suerte de estar tan cerca, y con mi miopía pues ya no pude distinguir como tendría el cutis.
Pero bueno, todas estas consideraciones son irrelevantes. Lo que cuenta es la caña que metió la tia, que meneaba la melena cual heviata en trance (que digo yo... que champú usará para que le quede el pelo tan suelto?), y la caña que metió también la banda, que se veía que estaban disfrutando... y cuando la audiencia ve que el cantante disfruta, se vuelve loca. Da igual lo que diga la crítica. La tía se pasó el concierto o andando de arriba a abajo del escenario; o, cuando cantaba parada, moviendo las manos cual autista hiperactivo.
La combinación de canciones del 'Flavors of Entanglement' y de los trabajos anteriores estuvo muy acertada (es decir, muy a mi gusto). Tanto, que hasta pude predecir cuando tocaría 'Head Over Feet', lo cual parece poco interesante en si mismo, pero es una de nuestras canciones, asi que el momento tuvo su gracia. De hecho, la audiencia coreó sus hits antiguos cual himnos, mientras que se quedaba un poco fría con las novedades, lo cual es hasta cierto punto lógico, pues aún no hace ni un mes que ha sacado su último trabajo. Hasta yo mismo me sorprendí de saberme las letras, no de pe a pa, pero si lo suficiente como para que con el principio de cada estrofa tener suficiente para seguir solo. La única canción que me quedé con las ganas de escuchar fue 'So Pure', cuyo estribillo me encanta.
Como bien observó Mireia, había poca gente alta en la audiencia, lo cual quiere decir que la misma se componía mayormente de treintañeros. Las muestras tomadas al azar (con quien nos cruzábamos, vamos) corroboraban esta hipótesis. Esto, dicho por cualquiera, parece una afirmación sacada de la manga. Pero cuando estás casado con una antropóloga, sabes que no es una afirmación gratuita, si no que puedes poner la mano en el fuego por tal afirmación.




